CIRTEANI
A punto de caramelo
Aria y Elio llegan a la plaza dispuestos a ofrecer un concierto. Antes de comenzar, invitan al público a participar en pequeñas pruebas musicales para aprender a escuchar, respetar los silencios y jugar con el ritmo.
Cuando todo está listo, aparece Gael, un músico viajero que entiende la música de una forma libre y poco convencional. Su presencia descoloca a Aria y a Elio, ya que cada intento de comenzar el concierto se ve interrumpido por su manera espontánea de tocar.
A lo largo del espectáculo, los tres músicos descubren que la música no nace del control, sino de la escucha y del encuentro. El concierto que nunca parecía empezar se transforma en una gran fiesta compartida.
