En 2017, el Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos (IAACC) renovó la exposición permanente del escultor Pablo Serrano. El museo incorporó nuevas obras a la muestra permanente y reordenó el discurso expositivo resaltando las series más destacadas del creador con el objetivo de ofrecer una visión más global de toda su trayectoria.
La exposición permanente plantea la evolución artística de la obra de Serrano desde su regreso a España a mediados de los años 50 del siglo XX.
Una de las series fundamentales de la década de los 60 es Bóvedas para el Hombre, estructuras cóncavas e irregulares con aspecto de gruta, de las que 23 fueron presentadas en la XXXI Exposición Bienal Internacional de Venecia en 1962. Esta serie representa el definitivo compromiso que el escultor sentía con el hombre y su existencia: la bóveda como protección del individuo y concebida como el útero materno, que nos protege del mundo exterior.
La obra de Pablo Serrano nunca dejó de evolucionar a lo largo de toda su trayectoria artística, pues su intención siempre giraba en torno a la reflexión de la idea, el objeto y el proceso creativo. La escultura y el dibujo plasmaron su filosofía de vida, siempre manifestando sus preocupaciones por el individuo, utilizando la escultura como transmisora constante de ideas mediante la cual lograr la comunicación y mostrar las emociones.
